Método de exploración clínica volumen-viscosidad (MECV-V)

¿Qué es el método de exploración clínica volumen-viscosidad?  Es un método de exploración clínica para detectar de forma segura los principales signos clínicos que nos indicaran un trastorno en la deglución.  

Indicación: En cualquier paciente en el que se sospeche disfagia orofaríngea o pacientes con riesgo de presentar un trastorno de la deglución.

¿En qué consiste? Consiste en administrar, con el paciente sentado y monitorizando la saturación de oxígeno, 5,10 y 20 mL de agua en texturas de néctar, líquido y pudin obtenidas con espesante comercial.

¿Cómo se hace? Por lo general, lo realiza la enfermera. El paciente sentado y se monitoriza la Sp02.  Se inicia por el bolo más seguro de 5 mL con viscosidad néctar.  Donde se observan los siguientes signos de alteración de la seguridad:

  • Presencia de tos (indica que se ha producido una aspiración).
  • Cambios en el todo de voz (la voz húmeda o sin fuerza indica penetración).
  • Disminución de la saturación de oxígeno. (Una disminución de la saturación basal ≥3% es un signo de aspiración). 

 

También detecta signos de alteración en la eficacia de la deglución como son:

  • Inadecuado sello labial (incapaz de mantener el bolo dentro de la boca).
  • Residuos orales o faríngeos (una vez terminada la deglución existen residuos en lengua, encías…)
  • Deglución fraccionada (necesita tragar varias veces el mismo bolo).

 

En cada bolo se registra si se producen signos de alteración de la eficacia y/o de la seguridad. Para detectar estos signos, al dar cada bolo se le indicará al paciente que:

  1. Retenga el contenido en la boca antes de tragar.
  2. Una vez que trague el contenido, solicitar que abra la boca para comprobar el residuo oral.
  3. Repita su nombre completo, para comprobar si hay cambios en el tono de voz.

 

Consideraciones a tener en cuenta:

  • Cuando se encuentra algún signo que compromete la seguridad del paciente, no se pasa ni a un volumen mayor ni a una viscosidad inferior.
  • Si durante la exploración, el paciente presenta un signo de alteración de la eficacia, la prueba para ese volumen y esa viscosidad se considera positiva.
  • Si presenta alguna de las alteraciones de la seguridad, la prueba para ese volumen y viscosidad se considera positiva, es decir, será un bolo poco seguro para el paciente, por lo que es necesario aumentar la viscosidad y/o disminuir el volumen para poder hidratarlo y nutrirlo de forma segura.
  • Se determina que no existe disfagia cuando no se evidencian signos de alteración en la seguridad ni en la eficacia en ningún momento de la prueba.

 

FUENTES:

  • Clavé Civit P, García Peris P. Guía de diagnóstico y de tratamiento nutricional y rehabilitador de la disfagia orofaríngea. 2a edición. Barcelona: Editorial Glosa; 2013. 66-69 p.
  • García-Villa, Cristina, & González-Prieto, Virginia. (2022). Valoración de la implantación de un programa de disfagia en una unidad de recuperación funcional. Gerokomos, 33(4), 239-244.

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